Como detrás de un tubo, veo pasar la vida.
Todo sucede desde lejos, fuera de mi alcance.
Imágenes que se aparecen frente a mi, intrigandome, atrayendome, buscandome. Todas ellas desde el final del tubo.
Puerta al alma, lejana y obscura.
Y yo observo pasiente, esperando el mejor momento para dar, un paso mas... Uno mas, hacia ese final intrigante.
Desde el otro extremo voces me llaman. Me saludan. Me lanzan sogas para cruzar.
Mas no se quienes son, ni me importa en realidad.
Yo estoy tranquila de este lado del tubo.
A veces un tanto sola.
Pero a la espera de el momento.
Mi momento.